Buenos días. Me gustaría saber si existe un término (o varios: coloquiales, técnicos...) para designar a las ventanas de asiento en Canarias. Me refiero a estas que suelen tener bien una madera entera o más ancha en los extremos y que permite sentarse para ver la calle. Muchas gracias.


El término más común es, justamente, el que se menciona en la consulta. Como ventana de asiento lo recoge Fernando G. Martín Rodríguez en su libro Arquitectura doméstica canaria (Santa Cruz de Tenerife, Aula de Cultura de Tenerife, 1978, pp. 92 y 93), posiblemente el estudio más exhaustivo sobre la arquitectura tradicional urbana en Canarias, sus diferentes tipologías y elementos. Cita Fernando Martín un documento lagunero de 1596 en que se utiliza dicha denominación, aunque afirma que el empleo de este elemento arquitectónico en las Islas debe remontarse a los primeros años de la colonización. No hemos encontrado denominación alguna de los mismos en los diferentes diccionarios, glosarios y hasta algún breviario disponibles sobre terminología arquitectónica y constructiva, de carácter técnico, algunos de ellos notablemente extensos.

Han sido los filólogos quienes más curiosidad han mostrado por este elemento característico de nuestra arquitectura, que tuvo su origen en el gótico francés y español, desde donde se difundió a Canarias y América. Así, Manuel Alvar, en El español hablado en Tenerife, publicado en 1959, cita una casa en Taganana cuyo desván «estaba ventilado por tres ventanas provistas de asientos de madera» (p. 50), e incluye un dibujo de una de ellas, pero no su denominación. En 1967, José Pérez Vidal, en su recopilación de datos para el estudio de la vivienda canaria y en cita a Manuel Alvar, incluye también un dibujo, más exacto y afortunado que el que figura en el libro anterior, y la denominación específica dada a dicho tipo de asientos, aunque solo en la isla de La Palma: «espejuelo, ‘conjunto de los dos asientos’» («La vivienda canaria. Datos para su estudio», en Anuario de Estudios Atlánticos, n.º 13 [1967], pp. 79, 80, 104).

La forma circular de dos cuartos de círculo unidos por un estrecho tramo recto es no solo la causa del término palmero para estos elementos de la arquitectura tradicional canaria, sino una de sus características diferenciales respecto a los modelos franceses y españoles de los que proviene, en los que predominan los pares de asientos de planta rectangular o cuadrada. Los otros dos rasgos diferenciadores son la predominancia, en Canarias, de su construcción en madera frente a la piedra de los modelos originales, y la frecuencia del uso de este recurso y su extensión a la práctica totalidad de las Islas, con mayor presencia en la arquitectura urbana, aprovechando que la característica disposición canaria de las ventanas enrasadas con el paramento exterior del muro dejaba siempre al interior el nicho formado por las jambas y gualderas del grosor de la pared, a veces aumentado por el abocinado interior del hueco, de forma que se facilitaba apoyar en estos laterales los espejuelos ventanas de asiento. Ello permitía al habitante de la casa curiosear cómodamente el exterior, acodado en el alféizar y, posiblemente, oculto tras el postigo entornado.

El término de espejuelos, en plural y restringido a La Palma, es definido, en el Diccionario diferencial del español de Canarias, de C. Corrales Zumbado, D. Corbella Díaz y M.ª Á. Álvarez Martínez, de 1996, como el `conjunto de dos asientos que se construían interiormente, al pie y a cada lado de la ventana, en la casa tradicional canaria´. Marcial Morera, en su Diccionario histórico-etimológico del habla canaria, del año 2001, amplía la definición aludiendo al motivo del término, basado en la similitud del conjunto de los dos asientos con las gafas o anteojos.

El elemento desapareció de la arquitectura doméstica canaria al tiempo que la propia arquitectura tradicional o colonial, entre los siglos XVIII y XIX.

 

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