Hola, me llamo Rubén. Os escribo desde Zaragoza (Península). Me gustaría haceros una consulta: en un texto del profesor-arquitecto Carlos Guigou Fernández recogía esta palabra shekbak para referirse a un revoco tradicional de las Islas (revestimiento de paredes) elaborado a partir de barro, cal y hojas de palmera. He intentado buscar más información sobre la misma, pero no he sido capaz de hacerlo, tampoco en vuestro diccionario, donde confiaba poder encontrar más información al respecto. Quizás pudierais ayudarme. De antemano, un cordial saludo. Gracias por vuestro tiempo y atención.


Efectivamente, ni el Diccionario básico de canarismos, editado por la Academia Canaria de la Lengua en el año 2010, ni ningún otro de los principales diccionarios sobre la modalidad canaria recoge el término shekbak, ya que no se trata de una palabra propia del español de las Islas. Tal como señala el propio Carlos Guigou Fernández en nota al pie de la página 58 de su libro La tierra como material de construcción, editado por el Colegio Oficial de Arquitectos de Canarias en el año 2002, «el término shekbak obedece a la fonética que en Egipto identifica este revestimiento terroso».

Existe una amplia literatura sobre la utilización de morteros de arcilla en la construcción egipcia, desde la época faraónica a la actualidad, aunque en la documentación a la que hemos tenido acceso no hemos podido encontrar el término shekbak, posiblemente por tratarse, como advierte el autor del libro citado, de una transcripción fonética. Tampoco en los diccionarios del español de Canarias hemos podido encontrar un término propio y específico para designar este material ni la técnica constructiva de su aplicación, a pesar de que el barro es uno de los elementos utilizados tradicionalmente en la construcción en las Islas, tanto antes como después de la Conquista. Esta ausencia puede deberse a que, al ser escasas las arcillas de calidad en un territorio de formación volcánica, estas se emplearon preferentemente en la industria alfarera, que se localizó en poblados cercanos a terrenos arcillosos adecuados. En la construcción predominó absolutamente la piedra seca, primero, y la mampostería, después. El ladrillo de tierra cruda no se utilizó nunca, y el de tierra cocida fue minoritariamente usado en tiempos muy recientes. En cuanto a los revestimientos, la cal aventajó a la tierra hasta la utilización masiva del cemento. El barro aparece, sobre todo, como aglomerante en la mampostería y también como revestimiento en cubiertas planas no terminadas con morteros de cal, así como en las cubiertas inclinadas que encontramos en islas y comarcas con menor presencia de arcillas, donde,  por tanto, no abundaba la teja con que aquellas se remataban tradicionalmente, o resultaba excesivamente cara.

Categorías: Vocabulario