Buscador

albacora.

1. f. Atún, en general. Durante muchos años estuve enrolado en un barco dedicado a la pesca de la albacora.

2. f. (Thunnus obesus) Especie de atún grande que puede alcanzar más de los dos metros y medio de largo.

3. f. Persona gorda y de mucho apetito, especialmente si es mujer. De joven era flaquita, pero hoy está hecha una albacora.

estar más gordo que una albacora o estar como una albacora. Estar muy grueso.

 

albacoreta.

1. Go. Cría del atún.

 

albardado, da.

1. adj. Dicho de una cabra, que tiene una mancha en forma de albarda, en la parte alta de los cuartos traseros. Las hay albardadas, cinchadas, moriscas..., de todo eso.

 

albazul.

1. m. Pieza de madera colocada de banda a banda encima del leito, para evitar que el agua que cae sobre este penetre en el interior de la embarcación. El albazul cierra la base del leito. □ V. fig 19, barquillo.

 

albear.

1. v. Blanquear las paredes con cal, enjalbegar. También hacían unas escobas finitas para albear las paredes.

2. v. Pintar las paredes. Albeó de amarillo todas las habitaciones de la casa.

 

albeo.

1. m. Acción y efecto de albear. Esta casa necesita un buen albeo.

 

albercón.

1. m. GC. Depósito artificial de agua, de grandes dimensiones. Era una gran finca, no solo por su extensión y por su plantación, sino también porque tenía en medio un albercón.

 

alboriado, da.

1. adj. Alborotado, muy excitado. Desde que le dijeron que iba a venir la tele, está alboriada.

 

alcacel.

1. m. GC., Tf. y LP.  Pasto verde que se obtiene al sembrar ciertas semillas, generalmente mezcladas, como cebada, trigo o habas. Metió allí todo el ganado y acabó con el alcacel en poco tiempo.

 

alcairón.

1. m. Lz., Fv., GC. y Tf.  (Lanius meridionalis koenigi) Ave de unos 25 centímetros. Es de color gris en la parte superior, y de alas y cola negras con listas blancas. La parte inferior del cuerpo es blanquecina. Se alimenta de insectos, reptiles y ratones, a los que con frecuencia clava en las espinas de las plantas. Se encuentra más comúnmente en zonas de tabaibal-cardonal, y es más abundante en las islas orientales. En Tenerife vive también en el matorral seco de alta montaña. Los campesinos dicen que el alcairón barrunta muerte.

Fig. 4 alcairón