Un espacio concebido para la difusión de la literatura del Archipiélago, dirigido al público general y a los profesionales de la enseñanza. En la ficha de cada autor, realizada en tono divulgativo por conocidos especialistas, podrás acceder a sus datos esenciales: quiénes son, sus obras, su significación cultural y literaria, bibliografía, recursos multimedia y una selección de sus textos.

Jorge Rodríguez Padrón

Por Sabas Martín

Reconocido como uno de los ensayistas más relevantes de las letras hispanas, Jorge Rodríguez Padrón ha dedicado especial atención a las relaciones entre la poesía en español escrita a ambos lados del Atlántico. Asimismo, son fundamentales sus numerosas aproximaciones a la literatura canaria. Sus últimos trabajos críticos se orientan a determinar las claves de la memoria literaria europea.

Descárgate este autor

Selección de textos

DEL LIBRO LA PALABRA DADA

Confesión y testimonio obturan el discurso poético, porque acaban en sí mismos, porque se saben. Apenas configuran un discurso de lo neutro, de lo útil; pero nunca de lo creado. La poesía es sustantivamente inútil porque se resiste a ser la representación de cada momento y busca siempre dar forma (dimensión) a la experiencia, abriéndola al misterio de la vida y de la muerte: el amor, vértice donde la una y la otra confluyen y se confunden. Asentado en la certeza, el narrador cuenta lo que ha visto, siempre existe un antes que le sirve de coartada, de cotejo imprescindible; un poeta, sin embargo, ve lo que cuenta, con él empieza lo que habrá después: visionario o profeta, arriesga lo que está por venir; su mirada es inaugural, creadora. La tradición de nuestra poesía se halla –por el contrario- sujeta a la servidumbre (certidumbre) del trascendentalismo: se impone la adecuación a la serenidad de un orden, al cumplimiento de un mandato (religioso, ideológico, artístico), y la resistencia a la tentación de toda doblez irónica, al atrevimiento de la irreverencia: eso, en el pensamiento heterodoxo o en la rebeldía verbal del conceptismo… Y aun, en tales casos, teñida de un carácter agónico; doblez sesgada por el sentimiento de culpa, por el temor a la muerte.