Un espacio concebido para la difusión de la literatura del Archipiélago, dirigido al público general y a los profesionales de la enseñanza. En la ficha de cada autor, realizada en tono divulgativo por conocidos especialistas, podrás acceder a sus datos esenciales: quiénes son, sus obras, su significación cultural y literaria, bibliografía, recursos multimedia y una selección de sus textos.

Jorge Rodríguez Padrón

Por Sabas Martín

Reconocido como uno de los ensayistas más relevantes de las letras hispanas, Jorge Rodríguez Padrón ha dedicado especial atención a las relaciones entre la poesía en español escrita a ambos lados del Atlántico. Asimismo, son fundamentales sus numerosas aproximaciones a la literatura canaria. Sus últimos trabajos críticos se orientan a determinar las claves de la memoria literaria europea.

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Selección de textos

DEL LIBRO OYENDO LO QUE ALGUNOS DICEN PÚBLICAMENTE. DEBATES CON LA POESÍA ESPAÑOLA

Desde los novísimos, precisamente, y ellos mismos lo declaran sin rubor, la poética presuntamente culturalista que pusieron en circulación (presunta, pues era más bien máscara tras la cual seguía resonando la vuelta nostálgica a la biografía personal, tan tópica en la poesía española, y contra la cual aseguraban haberse alzado) y la repercusión mediática que provocaron, y que resultó muy eficaz (todo sea dicho), son objetivos, casi nunca literarios y, desde luego, ajenos al verdadero riesgo y despojamiento que toda poesía pide para ser. Si queremos comprenderlo, basta con leer los libros que han ido dando, conforme se atenuaba aquel fragor inicial; basta con revisar la antología famosa, nuevamente editada –incluyendo sus contextos- en el trigésimo aniversario de su publicación. Así las cosas, y porque aquel lanzamiento tan bien orquestado acabó por desencadenar la mimética sucesión de varias promociones de postnovísimos (aunque se dijeran diferentes, repiten el modelo), no nos puede sorprender que la escritura poética española más reciente reincida en ese su mal natural y no haya sido capaz de superar sus consabidos límites: se contenta con ser mera relación de acontecimientos, bajo la tramposa máscara de otra retórica, y no se atreve a correr el riesgo de proponer una verdadera revelación. Con estratégica urgencia ha acuñado un término, una marca (poesía de la experiencia), queriendo significar con ella, tan sólo, poesía de lo narrativo cotidiano en su más estrecha dimensión. O se defiende diciendo ser una poesía que despierta la complicidad emocional, cuando lo que en realidad persigue es no exigir que se piense demasiado, que no se provoque agitación alguna en el seno del lenguaje.